miércoles, 17 de marzo de 2010

Toronto, pasaporte y patatas

Parto en unas horas en viaje relámpago a Toronto para renovarme el pasaporte, resulta que en Vancouver no hay consulado.

Acciona me puso un poquito de pegas para no pagarme el vuelo e intento que lo abonara el proyecto del hospital pero el jefe dijo que nanai y como o me lo renuevo o me voy a casa pues al final cedieron. No tuve coraje para pedir también una habitación de hotel así que lo voy a hacer todo en un día e intentare colar en gastos los viajes en taxis. Lo mismo hasta me da tiempo a darme una vuelta por el centro, ya que dispongo de 5 horas para llegar, ir al consulado y volverme (el vuelo son 4 horas y la diferencia horaria otras tantas, lo mismo me vuelvo loco).

Por lo demás, todo sigue bien. El apartamento me sigue gustando mucho, en el trabajo me sigo defendiendo y aprendiendo lo mas que puedo y todavía no he organizado las vacaciones de Semana Santa, para cuando venga Anna, pero estoy en ello gracias a las guías que me regalasteis.

Hoy he traído a la oficina tres tortillas de patata y, como no podía ser de otra manera, han triunfado. Si es que soy muy bueno haciendo tortillas, y la técnica de usar patatas chips en lugar de freír yo mismo las patatas la tengo ya muy depurada, creo que no voy a volver a freír una patata en mi vida, esto es mas rápido, mas limpio, mas fácil y, que demonios, hasta sabe mejor! (incluso te deja hacer experimentos si usas patatas chips con sabores).

Hoy no hay foto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario